Comunicado RESCOP · 30 de octubre – NINGÚN PUERTO PARA EL GENOCIDIO

Oct 30, 2026

Hoy, 30 de octubre, más de 100 puertos paran. Desde Tánger hasta el Pireo, desde Génova y Marsella hasta los puertos vascos, quienes mueven las mercancías del mundo se niegan a moverlas para sostener guerras y genocidios. Desde la Red Solidaria contra la Ocupación y la Colonización de Palestina (RESCOP) y la campaña “Fin al comercio de armas con Israel” celebramos y aplaudimos esta huelga histórica.

Nos ponemos al lado de cada estibador y cada estibadora que hoy se niega a que su mano de obra sirva para alimentar la destrucción de la vida y de nuestro planeta.

Esta huelga no surge de la nada. Los estibadores paran porque se sigue permitiendo que los puertos funcionen como nodos logísticos del genocidio y del militarismo global. Por los muelles pasan las piezas de los cazas que bombardean Palestina, el acero militar, los componentes de Elbit Systems y el material de la OTAN. Los gobiernos lo saben, lo consienten y las élites se benefician. La clase trabajadora nos negamos. El trabajo digno no se construye a costa de la vida de otras personas.

Lo que ocurre hoy en los muelles deja en evidencia a los Estados. Con un embargo (Real Decreto-ley 10/2025), lleno de agujeros, el Gobierno español permite que el material militar siga pasando en tránsito, a través de terceros países y con licencias opacas. La Unión Europea, por su parte, abre cláusulas de escape para el rearme y convierte puertos e infraestructuras civiles en plataformas de guerra, con el dinero que falta en sanidad, educación y salarios. Una vez más, el peso de detener el genocidio vuelve a recaer sobre la sociedad civil y la clase trabajadora, que lleva sosteniendo desde hace tiempo la dignidad de nuestra humanidad ante la inacción de quiénes gobiernan.

Quien se niega lo paga caro. En Suecia hay estibadores despedidos por “amenazar la seguridad nacional”, cuando lo que han hecho es denunciar la complicidad de su estado con crímenes de lesa humanidad. En Grecia procesan a un dirigente sindical, en Italia multan a los sindicatos, en Marruecos obligaron a dimitir a ocho trabajadores por negarse a cargar piezas del F-35. La criminalización de la protesta y la represión contra quiénes defendemos un modelo que sitúe la vida en el centro, es un efecto global.

Desde RESCOP y la Campaña por el Fin al Comercio de armas exigimos:

  1. Un embargo integral de armas a Israel: sin tránsitos, sin doble uso, sin componentes y sin excepciones.
  2. El cierre de los puertos para el genocidio: no más servicios portuarios, incluyendo bunkering y repostaje a la flota del genocidio.
  3. Protección jurídica y laboral para estibadores y para toda persona trabajadora que objete por conciencia, se niegue a participar en el genocidio y la guerra o denuncie esa complicidad, y el fin inmediato de la represión sindical.
  4. Transparencia total sobre licencias, tránsitos y contratos con la industria militar israelí.
  5. Desmilitarizar puertos e infraestructuras civiles: dinero para la vida, no para la guerra.

Ni energía, ni armas, ni un puertos para el genocidio. Fin al comercio de armas, ya.

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